Fuente: Magazine Columbia University
C Andrew L.Bassett y su colega en la Universidad de Columbia, Colegio de Físicas y cirujano en Nueva York, investigaron que ciertos campos magnéticos pueden empezar el proceso de curación en fracturas que no se habían podido curar, incluso, desde hace 40 años. Bassett y su colega en Columbia también investigaron el uso de la terapia electromagnética en otros problemas de músculos y esqueleto, y tuvieron un éxito considerable.
La primera aprobación de la FDA en la terapia de campos magnéticos fue obtenida en 1979. Posteriormente, el trabajo mostró que la curación en otros tejidos se iniciaba con campos de vibración a diferentes frecuencias. En un ejemplo, un hueso se saldo cuando rollos de alambre situados cerca de la fractura inducen un fluido de corriente en el hueso.
Las frecuencias importantes para estimular el tejido a reparar están todas en el rango de una extremada baja frecuencia (EFL), biológicamente importante, por ejemplo, dos ciclos por segundo (Hz) es efectiva para la regeneración del nervio, 7 (Hz) es óptima para el desarrollo de un hueso, 10 (Hz) es usado para ligamentos, y cualquier otra frecuencia más alta trabaja para la piel y capilares.
El fenómeno de inducción fue descrito por Michael Faraday en Inglaterra en 1831. El mostró que moviendo un imán cerca de un conductor induce un fluido de corriente medible en el conductor. La ley de Faraday de inducción es una ley básica de electromagnetismo. Es la base de la ciencia moderna llamada magnetobiología.
Lo realmente importante de todo esto es la evidencia de que los practicantes de terapias como REIKI, digitopresión, balance del aura, Bowen, sacrocraneal, curación por tacto; entre otras, pueden emitir señales EFL de las manos.
La ciencia detrás del REIKI.
Lo anterior fue descubierto en un estudio evaluado por John Zimmerman. Encontró que estos campos magnéticos están producidos por las manos de quienes realizan transmisión de energía. En cambio, los no practicantes no producen dichas señales.
Zimmerman encontró que el campo vibratorio producido por las manos de los practicantes, no es constante en frecuencia y varía de momento a momento, moviendo hacia arriba y hacia abajo en el mismo rango de frecuencias que las investigaciones médicas han identificado. Descubrieron que no solamente las ondas cerebrales de un practicante y del paciente sincronizan en el estado alpha, estado característico de relajación y meditación, si no además pulsaban en unísono con el campo magnético de la tierra, conocido como Resonancia Schuman. Durante estos periodos, el campo biomagnético de las manos del practicante se multiplica por mil en tamaño.
Zimmerman explica que las ondas cerebrales no se limitan al cerebro, sino que viajan por todo el cuerpo a través del sistema perineural. Durante tratamientos estas ondas empiezan con poca fuerza en el tálamo del cerebro del practicante y aumentan en potencia, a medida que llegan a las extremidades, incluyendo las manos. El mismo efecto es reflejado en la persona que recibe tratamiento. Zimmerman r sugiere que este sistema es el que principalmente controla la reparación de tejidos y los desequilibrios físicos.





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constituir reservas de agua dulce, generar recursos orgánicos es inevitable.
siempre gratamente sorprendida por el nivel de compromiso tuyo!
estaba releyendo un artículo muy " desprestigiador", escrito en Atina. Te cuento que lejos de tener fundamento, ( como otros tantos de este atinador y de otro) desaniman, y alientan al mismo tiempo..para que uno sabiendo lo que és y el beneficio que entrega,
tenga aún mas ganas de seguir.
Sólo si quieres, te invito a pasearte por ese post, se llama : " la realidad de la terapia magnetica", es de un tal César, que además me descalificó de una manera MUY extraña ( por decirlo suave ).
Saludos y mucha luz para ti