
"El peligro más grande en la ciencia es una mente cerrada" Albert Einstein.
El uso de Reiki en hospitales, clínicas y centros de salud en todo el mundo es un hecho indiscutible y su reconocimiento por el Instituto de la Salud de los EE.UU. como terapia complementaria confirma su eficacia como una herramienta real, yendo más allá que un simple placebo o terapia de sugestión. Un tópico que destaca hoy en día es el aparente divorcio entre la espiritualidad y la ciencia.
Esta discusión se ve "amplificada" de cierta forma cuando se habla de Reiki y otras terapias energéticas. Un hecho perfectamente comprensible, si se considera la necesidad de la ciencia de comprobar la realidad de algo mediante una manifestación física de algún tipo. En otras palabras, si no se puede medir, no existe.
Para muchas personas, el planteamiento científico es su principal manera de ver las cosas; "si no lo veo, no me lo creo". Yo fui uno de ellos, y sigo siéndolo hasta cierto punto. Me diferencio de este punto de vista solo en el aspecto de que no necesito medir algo si veo que funciona y a lo largo de los años he tenido una amplia gama de ejemplos de cómo Reiki funciona.
A pesar de eso, la posibilidad de "probar" que Reiki es real y se puede medir es algo que sigue interesándome mucho, porque en mi opinión personal, si pudiéramos crear un "puente" entre la ciencia y la espiritualidad sería de gran ayuda para mejorar las vidas de todos nosotros. Si nuestro lado espiritual no necesitase un "acto de fe" tan grande, considero que muchas personas estarían mas dispuestas a acercarse a ese lado y ver como puede beneficiarles en su día a día.
Fuente: www.sanacionysalud.com






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Eliana